Un gesto de amor inmenso: Araceli Genes dona riñón a su madre y le cambia la vida.

En este Día de la Madre damos a conocer la historia de Araceli, una joven que fue capaz de realizar un gesto de amor inmenso al donarle un riñón a su madre, quien luego de dos años de hemodiálisis y sin conseguir donante, recibió una nueva oportunidad para vivir.

De manera frecuente escuchamos relatos de personas que, luego de pasar por alguna adversidad, fueron capaces de levantarse y hacerle frente a la vida de una forma distinta, valorando cada segundo como si fuera el último.

Este es uno de los tantos testimonios que podremos leer y que adquiere una significación muy especial en una fecha tan importante como esta: la historia de Araceli y cómo fue capaz de darle una nueva oportunidad de vida a su madre.

EL GESTO DE AMOR MÁS GRANDE

Araceli Genes (21 años) es una estudiante que actualmente cursa el cuarto año de la carrera de Medicina y Cirugía en la Universidad Privada Del Este – Sede Asunción. Por su parte su madre, María Rodas de Genes (41), desde hace 2 años viene realizándose un tratamiento de hemodiálisis en el Hospital de Clínicas debido a problemas renales.

De acuerdo al relato de Araceli, a consecuencia del miedo que tenía su madre para operarse y seguir un tratamiento, dejó pasar el tiempo y luego de varios años se complicó su estado de salud hasta llegar al punto de tener que dializarse constantemente para seguir viviendo.

Luego de permanecer por mucho tiempo en lista de espera para recibir un trasplante de riñón y sin ningún resultado, fue la propia Araceli quien tomó la iniciativa y se ofreció como donante de órganos.

AraceliGenas_DonanteOrgano

Ella cuenta que desde la primera consulta en la que había acompañado a su madre se ofreció sin dudarlo un segundo. “Mi mamá ya estaba con el tratamiento de diálisis, luego de eso dijimos que íbamos a ver una solución. Como estaba en lista de espera y no conseguía donante, yo dije que quería ser la donante, fuimos al Hospital de Clínicas, consultamos y le dije a la doctora que yo me ofrecía”, menciona.

Recuerda que su temor más grande era el de ilusionar a su mamá y luego tener que recibir la noticia de que no eran compatibles para el trasplante, lo cual terminaría por desilusionarlas a ambas.

Tras realizarse varios estudios, los médicos confirmaron que efectivamente Araceli era compatible y podía donarle su riñón a su madre. “Estaba feliz por el simple hecho de que éramos compatibles, estaba feliz porque sabía que ella iba a tener una mejor calidad de vida”, expresa.

Pasados unos meses y luego de mucha espera, la operación se concretó finalmente el 2 de mayo. Esta estudiante de Medicina comenta que fue ella la primera en ingresar al quirófano. En ese preciso instante, María Rodas de Genes estaba logrando cumplir su sueño más anhelado: tener una nueva vida a través del trasplante de riñón.

Tanto la joven como su madre ya fueron dadas de alta del Hospital de Clínicas y se encuentran prácticamente recuperadas de la operación. A partir de ahora, María será capaz de tener una mejor calidad de vida luego de recibir la donación de su propia hija, quien generosamente dio parte de sí para hacer esto una realidad.

“Para mí fue muy difícil verle a mi mamá atravesando por las duras etapas de esta enfermedad, desde hace un año que vengo acompañándola y estuvimos atentas a la voluntad de un donante que nunca llegó. Las esperanzas nunca se pierden, pero es muy difícil ver a un ser querido, en este caso mi propia madre, sufriendo, así que sin dudar me decidí a donarle uno de mis riñones, y me siento muy feliz por ello”, manifiesta Araceli al recordar todo lo sucedido.

MENSAJE SOBRE LA DONACIÓN DE ÓRGANOS

Araceli se despidió dejando un mensaje sobre la importancia de la donación de órganos que, en casos como este, puede llegar a salvar la vida de un ser querido que atraviesa por una situación difícil: “Insto a todas las personas que tienen la capacidad de donar sus órganos que lo hagan con mucho amor y cariño hacia sus familiares, que no tengan miedo. Lleva su proceso pero es algo muy noble que una persona le hace a los demás”.

En ese sentido, hizo un llamado a todos aquellos que tengan algún familiar postrado en cama con muerte cerebral y sepan que ya no hay alternativas, que haya sufrido un accidente de tránsito o un fallecimiento repentino y que tengan la posibilidad de hacer la donación: “Los órganos se entierran y no van al cielo, hay personas que necesitan y quiero concientizar para que donen los órganos de sus familiares”.

Por último, aprovechó el Día de la Madre para expresar lo siguiente: “Les diría a todos los jóvenes que le cuiden a su mamá teniéndola en vida, que la cuiden en todo momento, que la apoyen y no la dejan sola”.

Fuente: Texto extraído de Hoy.com.py